¿Tú también has querido hacer pan en casa este año? En Lidl, os proponemos esta receta de Pan con pipas y piñones con panificadora, para conseguir un rico pan de una forma muy fácil y cómoda.

00:00​ Preparamos la mezcla de la masa
00:24​ Tostamos y amasamos durante 1 hora
00:33​ Añadimos mix de semillas, azúcar moreno y sal
00:48​ Retiramos las varillas de amasado
00:57​ Dejamos que el programa continúe hasta el final, una hora y media más
01:03​ Enfriamos, cortamos una rebanada y… ¡ A disfrutar!

Video:

Raciones: 8 | Dificultad: fácil | Tiempo preparación: 180 minutos | Precio por ración: desde 0,20 euros*

A-. INGREDIENTES:
– 360 ml de agua
– 20 g de mantequilla Milbona
– 630 g de harina de fuerza Belbake
– 21 g de levadura fresca Levanova
– 80 g de mix de semillas para ensalada Alesto
– 5 g de sal
– 10 g de azúcar moreno de caña Belbake

B-. ELABORACIÓN:

1. Para empezar, sacamos el recipiente fuera de la panificadora y vertemos el agua y la mantequilla tibia. Añadimos la harina de fuerza, la levadura desmigada e introducimos la cubeta. Seleccionamos el programa 1 con peso en 1000 g y nivel de tueste medio. Amasamos y dejamos reposar.

2. Seguiremos con el segundo amasado tras escuchar la señal de aviso y el mensaje “ADD” en nuestra panificadora. Para ello, la abrimos e introducimos el mix de semillas, la sal y el azúcar. Volvemos a cerrar y continuamos con el programa.

3. Tras el segundo amasado y segundo reposo, la máquina señalizará con las letras “RMV” que es el momento para retirar las varillas de amasado. Las retiramos y perfilamos la forma de la masa si fuese necesario.

4. Volvemos a cerrar para proceder con la tercera fermentación y el horneado, hasta que el programa seleccionado finalice. Una vez terminado el proceso, desmoldamos con cuidado, enfriamos sobre una rejilla y… ¡a disfrutar!

*PVP aproximado por ración para una persona. Consulta nuestros precios en tu tienda Lidl más cercana.

INFORMACIÓN ADICIONAL SOBRE NUTRICIÓN:

• Kcal: 363
• Grasas: 8,33 g
• Hc: 58,03 g
• Proteínas: 12,73 g

El pan es uno de los alimentos más conocidos y habituales de la alimentación. No suele faltar como desayuno en forma de tostadas, para acompañar en las comidas o como bocadillo o sándwich para tener un tentempié rápido o fácil de transportar para picnics o comidas al aire libre.

Desde el confinamiento, hacer pan se ha vuelto más frecuente. Aunque existen panes de buena calidad y 100% integrales, hacerlo es una buena forma de tenerlo al gusto, añadiéndole frutos secos, pasas, semillas o incluso frutas como el plátano. Hay un sinfín de posibilidades al gusto de todas las personas. La ventaja que tenemos con esta opción, es que podemos elaborar infinidad de panes diferentes sin gluten, para aquellas personas con celiaquía, puedan tener un pan más a mano, ya que es un tipo de producto que no siempre es fácil de encontrar o es muy caro comparándolo con el resto de opciones. Podemos añadir pasas o dátil, para no necesitar añadir azúcar cómo corrector de sabor.

A nivel nutricional, es una elección calórica y fuente de hidratos de carbono. Si queremos aprovechar las nutrientes de las semillas, siempre será mejor añadirlas trituradas, ya que están encapsuladas en fibra insoluble.

El pan suele elaborarse con una harina de cereal, agua y sal. Se suele añadir una levadura para que fermente y tener así una masa más esponjosa y tierna.
La harina de fuerza, procedente de trigo duro, tiene una proporción elevada de gluten. Esto hace que retenga una proporción importante de agua en el proceso de amasado, consiguiendo una masa más elástica y consistente. Esto también influye en el tiempo de fermentación de la masa, ya que necesitará de más tiempo que otras harinas.
A nivel nutricional, es un alimento energético que nos aporta hidratos de carbono complejos. Si usamos una opción 100% integral, será una fuente de fibra. Al elaborarse con una harina de fuerza, como hemos dicho rica en gluten, la proporción de proteína de este pan será mayor.